Nov 29, 2019

A  feminine Mancave

 by Ian André Diaz Granai

¿Qué significa ser hombre en una época en la que el feminismo está tomando fuerza? ¿Nunca se han preguntado eso? ¿Qué significa ser mujer? ¿Quién tiene la potestad para poder decir quien es válido y quien no? Estas son solo algunas de las preguntas que vienen a mi mente, mientras me siento a escribir esta columna. Esta vez no quiero entrar en “dividir a la sociedad por género”, porque si algo sabemos hoy en día, es que la vida te ofrece más opciones que solo “hombre o mujer”, claro, vivimos en un país que todavía piensa que eso es algo que se decide en el momento en el que el espermatozoide fecunda el óvulo… Pero those who know better… know better, verdad?

 

Esta vez quiero tocar el tema de cómo el ser hombre o mujer or anything in between, no dicta exactamente la forma en la que deberíamos de comportarnos ante los demás, es la sociedad en la que vivimos la que, desgraciadamente, dicta estos términos. Pero, eso no quiere decir que esa sea la única forma, o la forma “correcta” de vivir nada más. Es cierto que ahora, en ciertos lugares, existen “safer spaces” para LGBTQ people, pero la triste realidad es que aún vivimos en un país donde la gente de la comunidad LBGTQ no es “lo suficientemente válida” como para que se le reconozcan sus derechos, y gran parte de este problema es que vivimos en una sociedad machista. Y por sociedad me refiero tanto a hombres como a mujeres, porque ambas partes colaboran para que esta cultura se mantenga. He conocido mujeres que han crecido y han sido educadas con la idea de que vivir en un patriarcado total, en donde su opinión es completamente inexistente y que son ellas quienes tienen que atender al hombre de la casa, está bien. He conversado con algunas de ellas y realmente creen que así es como debería de ser la vida de todas las mujeres, y me he dado cuenta que realmente no tiene punto intentar cambiar la opinión de quien está “cómoda” en donde está. De igual forma, he conocido hombres pendejos, que tratan a las mujeres como pantuflas (por ponerlo bonito) y que realmente no existe opción de tener una conversación madura con ellos para intentar cambiar su forma de pensar, porque decirles que están equivocados es hacer click en el botón de los vergazos. Y la verdad, es que cada quién tiene derecho a tener su propia opinión, siempre y cuando, no se la estés tratando de imponer a alguien más a la fuerza. Y es aquí donde he llegado a la conclusión de que realmente, a la única persona que podemos cambiar, es a nosotros mismos. 

 

Es teniendo en cuenta esto, que me he puesto a analizar desde un punto de vista objetivo, o por lo menos el intento de un punto de vista objetivo, que realmente la forma en la que reaccionamos a la mayoría de las opiniones ajenas, que no nos gustan, es con miedo. Guatemala le tiene miedo a lo desconocido y es por esto que seguimos atrapados, siendo una sociedad de tercer mundo. Y los hombres le tienen miedo a algo muy específico: su lado femenino. Normalmente, ningún hombre siquiera piensa en esta opción. Y esto es porque así se nos ha educado desde pequeños, a no mostrar el lado “débil”, a no llorar en público, ya sea por un corazón roto, o porque te golpeaste y algo te duele físicamente; no nos puede gustar cierto tipo de música, o ciertas películas o incluso no nos pueden gustar ciertos colores, no tenemos permitido mostrar ternura, o empatía porque esto “nos hace vernos más femeninos y eso es malo”. WTF? ¿Cómo que por qué re putas va a estar mal que podamos demostrar empatía con otras personas? La idea aquí es que para ser hombre, hay que ser machito, y si vas a ser macho, hay que ser el Macho Alfa de tu pack de pendejos. 

 

A mí me tocó aprender “a ser hombre” de una manera poco tradicional, y es por esto que les digo que en mi opinión personal, se requiere de más huevos tener el valor de ser realmente quien uno es, con los gustos como los tengás, ante una sociedad que constantemente está diciéndote que para ser un buen hombre, tenés que ser patán. No señores, la mierda no es así. Dentro del  American Museum of National History en New York City, el lobby principal te recibe con un quote de Theodore Roosevelt que lee: “I want to see you game, boys. I want to see you brave and manly and I also want to see you gentle and tender.” Este grandísimo personaje estadounidense tuvo claro desde hace tanto tiempo que para ser un buen hombre, no es necesario oprimir a los demás con tal de hacerse sentir mejor a uno mismo; sino todo lo contrario, lo único que se requiere para ser un buen hombre, una buena persona, es tener la valentía de vivir tu vida al máximo, darte la oportunidad de que te guste lo que tu corazón dice que te gusta, quién te gusta, y demostrarlo. Hay que ser valientes para poder gozar esta vida al máximo, y es por esto que esta vez, los insto a que le pierdan el miedo a su lado femenino. Déjense existir como realmente son, y al mismo tiempo, dejen que el resto del mundo exprese su verdad a su manera. 

 

Todos somos diferentes y eso es lo que nos hace interesantes. Don’t EVER forget that…

 

Hasta la próxima…

.l.