Oct 17, 2017

Weekend Get Away at

Villas Balam Ya

 by Ian Diaz Granai

La mente del ser humano es algo simplemente espectacular. Con tan sólo el poder de la mente uno puede decidir qué tan lejos llegar en la vida, para bien o para mal. Porque así como a veces se le utiliza para motivarse y lograr todas las metas que uno se propone, también puede ser nuestra propia perdición. Es por esto que es tan importante aprender a escuchar lo que nuestro cuerpo nos quiere decir. Existen ciertos momentos en la vida, en que las circunstancias exteriores nos pueden llegar a abrumar de tal forma, que pueden conseguir nublar nuestro pensamiento y juicio; lo que nos puede llevar a tomar ciertas decisiones que puede ser no sean las mejores. Es vital aprender a escuchar cuando nuestro cuerpo y alma nos piden “YA BASTA”. Nos dan ganas de realmente dejar todo en lo que estamos trabajando e irnos muy, muy lejos de aquí; sin embargo, lo más importante es aprender a identificar qué es lo que nos está causando este agobio y encontrar una forma en la cual poder, no sólo desconectarnos del mundo, sino recargar energías para poder continuar trabajando por lo que queremos lograr.

 

Como nota personal, y creo que existen bastantes personas que coinciden conmigo, lo que mejor me funciona como detox del estrés diario y rutinario de la vida es VIAJAR. Unas veces más lejos que otras, pero no siempre es necesario ir tan lejos para lograr encontrar un lugar que le ayude al alma a recentrarse. Cuando busco una pausa de la realidad, me gusta ir a un lugar donde pueda estar con la naturaleza, a veces me gusta ir a perderme en medio de la montaña, pero esta vez tuve la dicha de encontrar un lugar que se encuentra en medio de uno de los lugares más mágicos del mundo, a la orilla del lago Atitlán y rodeado del sol, volcanes y tantos tonos de verde que no los logré terminar de contar. Las Villas B’alam Ya en Santa Catarina Palopó, Sololá.  

 

Desde el momento en el que llegué, la energía del lugar me absorbió, y no les voy a decir que todos los problemas se me olvidaron mágicamente, pero sí me hizo recordar la importancia de hacer el intento de estar tan presente en cada momento como me sea posible. Todas las villas son realmente hermosas y cada una tiene su encanto único. Todas son diferentes,  por más que están ubicadas en el mismo sector, cada una tiene una vista distinta. La arquitectura de cada una es tan exquisita, dándote el sentimiento de encontrarte en tu propia casa y además te brinda una vista de 180grados, pero la privacidad que te dan es suficiente como para sentir que estás metido dentro de tu propia burbuja en el paraíso. El deck en la parte de abajo del lugar me brindó un lugar donde no sólo tomé una de las mejores tazas de café que he tomado en mi vida, sino también un spot para sentarme en paz solo a observar como del otro lado del lago había una tormenta eléctrica que era realmente todo un espectáculo de la naturaleza. Esa noche, regresé a la Villa y me tomé una de las copas de vino blanco que más me he gozado, totalmente relajado en el deck de la Villa. 

 

Al día siguiente, me levanté temprano para ir a dar una vuelta en kayak, y después de haber decidido que el mejor lugar para asolearme un rato era justo dentro del lago, regresé a desayunar encontrándome con la sorpresa de una taza de café, jugo recién exprimido y un  omelette como que fuera hecho en casa. Pasamos la tarde tomando cervezas y margaritas con unos amigos en Azul Rosa, Panajachel, y después regresamos a nadar al lago. Llámenme lo que ustedes quieran, pero ese lago tiene magia y cada vez que te sumerges en él, te limpia de todas las malas energías que puedas tener, te limpia y te recarga con su magia. La buena vibra y armonía que la naturaleza posee es indescriptible y es por eso que es el mejor lugar para recargar energías; y sinceramente yo ya encontré mi nuevo lugar favorito para esto, ya que no sólo me fui con nuevas amistades hechas, sino que regresé a mi vida normal a trabajar con todavía más ganas. No veo el momento para regresar.