Feb 4, 2020

El valor del estilo

by Nicole Koenigsberger

En varias ocasiones, la ropa y la moda son vistas como un asunto frívolo y hasta superficial. Lo que pocas veces nos damos cuenta es que vestir a nuestro cuerpo es una forma de arte, como lo es pintar, escribir o esculpir. En cuanto mejor afinamos esta habilidad, más fácilmente llegamos a una exploración a profundidad de nuestro ser.

 

La industria de la moda sufre de prejuicios basados en conceptos como el consumismo, pero para quienes se sumergen en este arte, vestirse es una expresión personal con muchos matices. Las decisiones que tomamos al momento de elegir nuestro guardarropa consisten en la imagen que tenemos de nosotros mismos y lo que apreciamos, creando una manifestación visual de lo que valoramos y cómo vemos al mundo. Al implementar el uso de ciertas prendas o estilos, somos influenciados por distintas emociones, temas políticos, historias o valores culturales. De la misma manera, demostramos al espectador nuestra forma de sentir sobre dichos aspectos.

 

Alguien que viste con prendas clásicas transmite un mensaje distinto a la persona utilizando un abrigo de animal print, como quien implementa detalles típicos en su vestimenta demuestra una apreciación cultural diferente a una persona utilizando un kimono. Inclusive los sujetos que eligen “no seguir modas” están transmitiendo una manera de pensar a través de su estilo individual. Sin importar con qué actitud abordemos el ritual de la vestimenta, es una parte inescapable de nuestras vidas.

 

Al conocer a un individuo, su presentación personal es uno de los primeros factores que salta a la vista. Antes de que cualquier palabra salga de su boca, hemos formado un concepto sobre dicha persona basado en que está utilizando. ¿Colores vivos o neutros? ¿Falda o pantalón? ¿Diseñador, handmade o fast fashion? Al arreglarnos de cierta manera y presentarnos así sucesivamente, estamos enviando un mensaje a quien sea que nos vea.

 

"What you wear is how you present yourself to the world, especially today, when human contacts are so quick. Fashion is instant language." —Miuccia Prada

 

Cuando las personas están cómodas con sus elecciones de moda, pueden liberarse en todos los otros aspectos de su vida. Una sola prenda, algo tan simple como unos jeans o un par de zapatos, puede traernos la comodidad, seguridad y tranquilidad que necesitamos. Cada una de estas piezas nos moldean, y no solamente de la manera física. Muchas veces las prendas tienen una connotación que las acompaña e influye en nuestro deseo por utilizarlas. Marcas, tendencias y contextos sociales nos inspiran a incluir dichos factores en nuestro guardarropa. Sin embargo, algunas simplemente resuenan con nosotros y se sienten como una parte de nuestro ser, como si no estuviéramos listos para enfrentar al mundo sin ellas.

 

¿Qué dice nuestro estilo personal sobre nosotros? Lo que sea que queramos. Podemos inventarnos y reinventarnos ilimitadas veces a través de las combinaciones de nuestro armario. Esto puede ser voluntario o natural, siguiendo las diferentes etapas y fases de la vida del individuo. La moda, así como el carácter para vestirse, es un claro reflejo de la personalidad de los seres humanos. Tener un sello distintivo al forjar nuestro estilo personal es la mejor manera de expresar al mundo la verdadera naturaleza de nuestro ser.

 

Podemos hacer un statement, pero también no hacerlo, lo cual es una declaración en sí. La moda evoluciona a través de la historia, y nosotros junto con ella. Ambos crecemos juntos y nos transformamos para encontrarnos en un punto perfecto. La ropa no puede decirle a las personas quienes somos en verdad, pero es la imagen que transmitimos al mundo exterior. Estamos dejando nuestra marca donde sea que vayamos, siendo conscientes de ello o no.  En última instancia, la moda y la forma en que nos vestimos juegan un papel importante cuando se trata de identidad y confianza. Debemos buscar esa manera empoderada de expresarnos, que al fin y al cabo resulta siendo nuestro verdadero estilo.