Jan  29, 2017

Ghosting

 by Ian Díaz Granai

Vivimos en una época en la que empezar a salir con alguien se ha convertido en algo muy complicado… porque ahora es tan fácil desechar a una persona sin darle la oportunidad de mostrar todas sus caras antes de decidir cualquier cosa ¡Qué irónico! En un mundo donde ahora todo es con apps, que Tinder aquí y allá, que si tienen ganas de conectarse a alguien sólo para “una noche” está Grindr, que si puso esto en Facebook, que si publica en Instagram como que fuera su álbum. Y siendo sinceros, así como ha pasado que no te dan el chance bajo estas ideas, uno tampoco lo da.

 

Las generaciones de antes tal vez la tenían más complicada a la hora de empezar una relación porque si no tenían ni teléfono en la casa, la única opción que les quedaba si querían ir a ver a su chica (porque en esas épocas sólo el chavo podía buscar a la chava… Los chavos se tenían que esforzar EN SERIO para que una chava los pelara) era hacerle huevos a todo y si tocaba irse corriendo hasta su casa para verla un rato, lo hacían. Eso era lo “normal”.

 

Nosotros los millenials (por ponerle un nombre a nuestra generación culera), la hemos tenido mil veces más fácil. Empecemos porque desde 6to grado primaria, o antes, ya nos habían dado celular para “cualquier emergencia”. La verdad es que, cada vez que juntábamos Q25 pesos, comprábamos una tarjeta y le dábamos duro con los mensajitos de texto. Y no digamos cuando llegábamos del colegio a colgarnos del teléfono para llamar a la que nos gustaba y a fin de mes nuestra mamá nos reventaba por la cuenta del teléfono. Las cosas se pusieron más fáciles todavía cuando llegó el internet a los celulares.

 

Es desde este punto en particular que las relaciones de pareja se han ido a la mierda. Y el problema “más grande” con el que se puede topar uno es con que no le den like en las fotos, no lo sigan en Twitter, o si la cosa se pone en serio fea,  que “se den unfollow” en Instagram, se tarden años en contestar un mensaje, o en el peor de los casos… Nunca contesten el mensaje y punto. La gente simplemente se desaparece y ahora esto es normal, tiene nombre, y si les ha pasado: Then my friends, you have been ghosted.

 

A todo el mundo que haya hecho el intento de tener una nueva relación en estos últimos 5 años le ha pasado, quieran admitirlo o no. Y así como a todo el mundo le ha pasado, todos lo hemos hecho alguna vez en la vida. Y sinceramente: A veces sí se vale.

 

“Como así? ¿No que había que darle la oportunidad a la gente?” Una cosa es darle la oportunidad a la gente, y otra muy distinta es tener que hacerla de psicólogo con la pareja, porque tanto hombres como mujeres tienen el complejo de que tal vez uno puede arreglar a la otra persona. Por lo general son las mujeres las que piensan eso y por eso se meten con grandes imbéciles. Y los hombres por lo general piensan que tal vez una mujer que los ame tal y como son los va a convertir en mejores personas. Y la verdad, that´s bullshit. Nadie tiene la obligación de sanarle sus “mommy issues”, o “daddy issues” o los issues en general a otra persona. Cada quien es responsable de sus propios problemas.

 

Preguntándole a algunas personas el por qué le han hecho ghosting a alguien más, se puede resumir que es porque la otra persona ha mostrado uno o varios lados desagradables. Y la verdad, es que todo el mundo tiene un lado no tan amable. Nadie es monedita de oro para caerle bien a todos pero si las primeras facetas que te muestran son de una persona abusiva, mal educada, patana; ¿qué esperanzas puede uno tener?  Brothers: Si quieren salir con una chava, ármense de huevos y pregúntenle de una manera decente. Y si tenían cuentas pendientes y finalmente las saldaron: qué bueno. Pero 1 de 2: o DÍGANLE que sólo eso fue, quitarse las ganas; o háblenle al día siguiente, o a los dos días. Pero no se desaparezcan y después pretendan que ella va a seguir allí babeando por ustedes. Créanme, ellas tienen cosas más importantes que hacer que estar esperándolos.

 

Y mujeres: hay que bajarle un poco al “clinginess” y a los celos. ¿Nos gusta saber que están pensando en nosotros? Sí. Pero no que a las dos semanas ya quieran saber dónde estamos, con quién estamos y qué estamos haciendo. Nos gusta que nos den la confianza para nosotros contárselos, sí. Pero no que nos estén cuestionando y rastreando.

 

En mi opinión, es encontrar un balance. Encontrar ese punto de equilibrio entre los dos puntos de vista. A la mayoría de mujeres les gusta empezar con un poco más de fuerza que a los hombres. Y la gran mayoría de los hombres, de una vez, solo todo les vale madre. (Ojo, hay de TODO en la viña del Señor y, así como hay TANTAS mujeres a las que no les gusta complicarse, existen BASTANTES hombres que son todas unas Reinas del Drama). El problema es que somos una generación bastante egoísta y cada quien piensa en sí mismo y lo que uno quiere hacer antes que en la otra persona. Y si esto se da en el principio de la relación, la otra persona tiene todo el derecho de salir corriendo. El dilema es cómo hacer esto. La gente sólo se desaparece, y eso no está bien. “Hay que hablar las cosas como gente madura”. Así que bros, la próxima vez que se le quieran desaparecer a una chava por lo menos háganle saber que está muy loca para ustedes. Y mujeres, siéntanse en la libertad de decirle a cualquier hombre que es muy aburrido para ustedes, o que simplemente es un grandísimo imbécil. Así por lo menos quedan como personas honestas, y tal vez no todos felices y contentos, pero por lo menos tranquilos.

 

Hasta la próxima….

 

.I.