Oct  29, 2019

Girl of the Sea

Photographed by

Diego Nájera

Wardrobe: Vida Vela

Models: Pia Steffens, Josh Host, Kerry Timmerman

Location: Nawi Beach House, Mizata, El Salvador
 

Todo empezó un sábado por la mañana, habíamos estado planeando este roadtrip desde hace meses y esa cosquilla en la panza cuando estás por salir hacia una nueva aventura estaba allí, la adrenalina se sentía en las venas. Esta vez el viaje era a Mizata, una playa en El Salvador, más concretamente, a NAWi Beach House. Un hotel a la orilla del mar con un punto de vista sobre la vida totalmente distinto a lo que se suele acostumbrar, “a celebration of Water, Fire, Earth and Air”, es como se refieren al lugar sus dueños. Este lugar lo definen como “Antiresort” ya que el concepto que les gusta manejar es “The amenities of a 5 star resort with the authenticity of a jungle camp. The nexus of culture, adventure and recalibration.” Este lugar busca desconectarte del mundo en el que vivimos día a día, esa mala costumbre de ir corriendo a todo; y regresarte a tus raíces, reconectarte con tu ser interior. Y vaya que se logra…

 

Este lugar lo tiene TODO, y después de una aventura durante el camino (siempre nos pasa algo chistoso en estos viajes, y sino me creen, pregúntenle al fotógrafo a cargo de este editorial), logramos llegar. Fue inmediato el impacto que tuvo en nosotros la magia del lugar. Esa brisa de mar que en el momento en el que te llena los pulmones, sientes cómo te llena de vida. Ese atardecer y la playa que te invitan a tomarte un momento para poder apreciar lo que la naturaleza nos da día con día y que tomamos por sentado. Había tanto por hacer, que no sabíamos por dónde iniciar. Así que nos fuimos por la opción obvia: la comida. NAWi tiene un concepto de Farm-to-Table, y todo lo que se come en este lugar es orgánico y cultivado allí. Nuestra querida Chef Gabriela iba con nosotros y en #FoodPorn pueden leer su reseña sobre la comida tan espectacular de este lugar, pero tengo que admitir que coincido con ella, han sido los mejores aguachiles que he comido en mi vida. 

 

Una vez ya recargados de energía, después de haber comido, bebido y gozado del atardecer en la piscina infinita a la orilla del mar, nos empezamos a preparar para el festival de la noche, un festival con motivo especial por la Super Moon que hubo esa noche. Hay que celebrar más a la Naturaleza. Djs invitados especialmente para la noche, espectáculos con fuego y malabares, gente de varios países reunidos, bailando todos juntos. Esto es lo que un verdadero festival de música debe de ser. 

 

A la mañana siguiente, ya recuperados de la noche anterior, nos dispusimos a explorar un poco más el lugar y de todas las opciones que nos ofrece para gozar de este lugar tan espectacular ubicado entre montañas y cascadas. Así que después de un largo debate si hacíamos Yoga, o rentábamos un par de tablas para ir a surfear, optamos por ambas. El swell estaba en el punto perfecto, la temperatura del agua era genial, y lo mejor de todo fue esa derecha que te tira ola tras ola, así que después de pasar un par de horas en esta beach break de ensueño, ya un poco agotados, decidimos regresar a NAWi, para seguir recargando baterías. Regresamos a la piscina con michelada en mano, para mí, no hay mejor forma de terminar un domingo.

 

La mañana del lunes fue la envidia de mis “followers” en mis redes sociales, ya que mientras todos estaban en sus oficinas, yo estaba empezando mi clase de Yoga en un deck con vista al mar a las 9am. Después de vuelta a la piscina, un poco más de Vitamin Sea, un delicioso almuerzo y de postre post-postre: horseback riding. Podría realmente pasar compartiéndoles todo lo que hicimos en este lugar con un LIBRO, que aún así, no sería suficiente. Lo que más claro nos dejó este lugar, es que la clave de la vida está en salir y experimentar todo, los colores, las texturas, los olores, los sabores, compartir con la gente. Porque todas las personas con las que compartimos en este viaje, no hicieron más que contagiarnos de su amor por la vida. Fue de los mejores viajes que he tenido, y muero de ganas por volver a este lugar, porque realmente lo tiene todo: Surf, excellent food, gente genial, Yoga, excursiones, incluso se puede hacer voluntariado con la gente del lugar, o si sos una persona más creativa, también cuentan con un estudio de música para producir y grabar. 

 

NAWi es una joya en la playa de Mizata, que está esperando a que pueda llenarte un poco de vida, tal y como lo hizo con nosotros. Gracias por esta experiencia a la vida, y a NAWi.