Dec 26, 2018

#HeForShe

 by Ian André Granai

Locker Room Talk: todos sabemos qué es esto. Mierda que hablamos entre hombres para sentirnos más hombres todavía. El problema en esta situación es que el punto de este tipo de conversaciones es hacernos sentir “más hombres” a costa de hacer pequeñas a otras personas; y el problema no es solo quien está hablando, somos todos los que hemos formado parte de las conversaciones y no hemos hecho nada para detenerlas. Y lo único que esto demuestra, es lo tóxica y frágil que puede llegar a ser la masculinidad en un país como éste en particular.

 

Hace un par de meses, me sucedió algo que me dejó atónito en el momento. Estaba con un grupo de cuates, en donde habían tanto chavas como chavos. Estábamos tomando unos tragos (para variar), y una cosa llevó a la otra y de repente terminamos hablando de “la cantidad de veces que a las chavas les habían metido drogas en el trago”. Lo que me sorprendió de la conversación, no fue solamente el hecho de que a las 3 que estaban allí les había pasado, sino también la tranquilidad con la que mis amigas lo comentaban, como que fuera algo normal. Como que fuera algo aceptable. Y mientras ellas comparaban sus anécdotas, todos los chavos estábamos simplemente callados. No sé sinceramente si fue porque ninguno sabía qué decir, o si como yo, nunca habían tenido esta conversación con una mujer. 

 

Viniendo de una familia donde la mayoría son mujeres, me criaron con la idea de que a las mujeres se les respeta, cuida, apoya y quiere; y si es necesario, se les defiende. Una vez me ha tocado parar en seco a un par de cerotes que querían pasarse de patanes con alguien, y lo volvería a hacer. Pero durante esta conversación me di cuenta que “respeta, cuida, apoya y quiere”  va mucho más allá de sentar a un par de patanes de un vergazo en un bar. Vivimos en un país que es machista, eso no es noticia nueva. La pregunta es, ¿quién está a cargo de cambiar eso? ¿Quién está a cargo de crear un mejor futuro, o por lo menos crear la opción de un mejor futuro en Guatemala?  Nosotros. Todos nosotros. Esto no depende del gobierno (que igual todos sabemos que de esos pendejos no podemos depender ni mierda), no depende solo de los grupos “feministas”. Empecemos dejando una cosa clara, ser “feminista” no es “estar a favor de que el hombre sea oprimido”, el que piense así suele ser porque es MUY inseguro de sí mismo; es muy irónico pero usualmente la masculinidad es muy frágil en los ambientes más machistas. Ser feminista es estar a favor de la equidad de género, en todo sentido. Y lo que hay que entender es que hay que dejar de enfrentar “machistas vs feministas”. No se trata de “enfrentar a un género contra el otro”, así nunca vamos a lograr un cambio real y duradero en el que todos los seres humanos seamos iguales en oportunidades y derechos. 

 

Y aunque alguno de ustedes crea que estoy loco por pensar esto, quiero compartirles que alrededor del mundo ya existen varias iniciativas que están en busca de esta equidad entre seres humanos en todos los ámbitos posibles. HeForShe es una de ellas, y personalmente, mi favorita. HeForShe es una plataforma y un movimiento de solidaridad creado por UN Women para proveer un acercamiento sistemático y una plataforma global en la que cualquier persona puede interactuar e involucrarse para convertirse en agentes de cambio en la sociedad y así alcanzar la equidad de género en nuestra era. 

 

En un principio, pensaba que el movimiento de HeForShe era simplemente sobre tener el valor de detener cualquier acto de violencia (verbal o física) hacia las mujeres; cosas simples, como que si estabas en un bar y veías a un “brother” faltarle el respeto a una chava, no solo quedarte viendo, sino simplemente pedir que la respetara. Pero en realidad, equidad de género va mucho más allá de dejar de tratar a las mujeres como que fueran objetos. Y es aquí donde HeForShe entra en juego, cuentan con miembros de algunas universidades de los países más importantes a nivel mundial como Waterloo en Canadá, Inglaterra y Japón, empresas multinacionales como EA Games y AccorHotels y presidentes de países como Finlandia y Rumania; países de “primer mundo siempre a la vanguardia”. Y por el otro lado también cuentan con países “del tercer mundo” como Malawi y Uruguay. Y cada país está aportando algo distinto para promover el cambio en la forma en la que puedan. Canadá está comprometido a erradicar la diferencia entre los sueldos de hombres y mujeres, EA Games está creando personajes más inclusivos en sus juegos para promover una sociedad más inclusiva y respetuosa; en 2017 en Malawi finalmente se modificó la ley para que niñas menores a los 18 años no pudieran casarse y se anularon 3,500 matrimonios de niñas que tenían hasta de 12 años, logrando así que regresaran al colegio. En Japón, Brasil y otros países se han realizado estudios que han demostrado que el 90% de los casos de violencia doméstica son cometidos por hombres y esto los ha llevado a implementar tanto cursos donde a los hombres se les enseña la importancia de la equidad de género y talleres de defensa personal para mujeres en las universidades porque se han dado cuenta que promueve el autoestima y la confianza para que puedan tomar decisiones en momentos de peligro. En Finlandia, el servicio militar es obligatorio para todos los hombres. Durante el entrenamiento, cada cadete recibe un curso llamado “gender training” en el cual “The training offers tools on how to address, prevent and control aggressive actions. This training annually, reaches 21,000 young men. That is about 80% of the population their age.”  Según dijo Sauli Niinistö, Presidente de Finlandia.

 

 

Y mientras tanto, ¿dónde está Guatemala? ¿Qué estamos haciendo nosotros para convertirnos en un mejor país para todos los que vivimos aquí? Yo no sé ustedes, pero yo tengo muy claro que el cambio depende de cada uno de nosotros. Hay que dejar de pensar “imagina a tu hermana” “imagina que fuera tu mamá”, es tan simple y tan sencillo como que todos somos HUMANOS. Y todos merecemos tener el derecho a vivir tranquilos. Si cada uno ponemos nuestro granito de arena, podemos cambiar esta sociedad. Quiero invitarlos a que colaboren a mantener viva la caballerosidad y seamos parte de este cambio, uno de los tantos que este mundo necesita hoy en día.

 

Hasta la próxima…

 

.I.