Nov 21, 2018

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 Photographed by Giuseppe Calvinisti

Entrepreneur: Jordi Jardí

Styling  by Daniel Beltran

Wardrobe: Arturo Calle & Lunetterie

 Being your own boss comes with a price... 

 

Una tarde de octubre tuvimos el gusto de sentarnos en zona 4, a tomarnos una copa de vino con Jordi Jardí. Para los que no lo conocen, es un patojón de 37 años que nos dio el secreto de esa actitud tan positiva que tiene siempre, él le encuentra sentido a la vida haciendo lo que le gusta y tratando de ser feliz ayudando a crear oportunidades para otras personas. Para Jordi, ser bueno en esta vida es lo principal. Pero aparte de ser este personaje tan llevadero, Jordi tiene ya dos negocios más (sin contar el negocio familiar de más de 40 años de existencia) Lunetterie y Jamones Pata Negra que incluso se están expandiendo ya hacia El Salvador. Y es que Jordi creció en una familia donde la voluntad de trabajar siempre estuvo presente, desde pequeño observaba a su papá negociar y él a los 15 años puso su primer “negocio”, en donde le lavaba los carros a sus profesores a domicilio.

Así que aprovechamos la tarde y le pedimos que nos contara algunas cosas…

 

Scuro - ¿De dónde salió la idea de los jamones?:  Hablando con un amigo catalán, en un almuerzo en Barcelona, nos dimos cuenta que no hay jamón ibérico en Guatemala, y que era una oportunidad de darle un mayor nivel a las cocinas guatemaltecas incluyendo el jamón ibérico y no solo el serrano. Encontramos la posibilidad de un mercado en los comensales high end en la sociedad, que están dispuestos a pagar el precio por un producto de un nivel muy alto. La idea de esta marca en Guatemala, es darle una oportunidad a la gente de tener una experiencia culinaria personal, que cada quien se lo goce y disfrute a su manera. Pata Negra cuenta con dos marcas: Jamon Beher y Jamon Joselito. 

 

S - ¿Y la idea de Lunetterie?:  Nace de un negocio familiar antiguo. Mi papá lo inició hace más de 40 años, eran los encargados de proporcionar equipo a clínicas ópticas. En el momento en el que tomé el control del negocio familiar, nos cambiamos a una oficina más moderna y encontramos unas cajas con mercadería “vintage” y lo colocamos como adorno dentro de la oficina. Al estar la oficina ubicada dentro del corazón de zona 4, era un lugar muy accesible para todos los amigos y cuando subían a buscar un par de anteojos modernos, siempre se iban por lo “vintage”. Cada pieza que se encuentra en Lunetterie tiene su historia y su estilo particular.  El nombre de la marca viene de la palabra en francés “Lunette” que significa lentes, Lunetterie es sobre todo lo que tiene que ver con lentes. “El arte de los lentes”. La idea que busca transmitir es que el hecho de usar lentes hoy en día puede ser un plus para tu apariencia física, a diferencia del handicap que era hace unos años. La idea es que se pueden combinar, y modificar para que se adecúen a cada persona para que realmente transmitan la esencia de cada una de ellas. Lunetterie busca promover la idea de tener “gafas con historia”.

 

S - ¿Qué significa ser empresario para ti?:  Para mí es tener una visión que vaya más allá de solamente buscar “hacer dinero”. Lo que me mueve como empresario es buscar la oportunidad de mejorar la calidad de vida de las otras personas, ya sea involucrándolas dentro del negocio u ofreciéndoles el mejor servicio que esté en mis posibilidades de ofrecer. Para ser empresario hay que poder ver más allá de lo que cualquier otra persona ve por “default”. Hay que aprender muchas cosas para poder lograr las metas que te propones, no basta solamente con ser bueno en una sola cosa. Hay que aprender habilidades como el manejo del tiempo, manejo de gente, estar buscando formas distintas siempre de innovar o mejorar. Hay que ser comerciante, psicólogo, negociador… ser empresario es tener la disponibilidad de aprender y hacer lo que sea necesario para crear un buen equipo de gente que pueda ofrecer un servicio que  mejore  la sociedad en la que vivimos. 

 

S - ¿Qué legado buscas dejarle a los nuevos empresarios en Guatemala o que están por venir?:  En Guatemala existen muchas oportunidades ocultas todavía por descubrir. Lo mejor que se puede hacer es educar la mente para poder ver esas oportunidades donde los demás ven problemas o callejones sin salida. Esa visión es algo que se puede cultivar, aprender. Y “estar siempre en busca de maneras de innovar” no quiere decir que siempre se tenga que inventar algo que nadie más haya hecho, si se encuentra algo, perfecto, pero tener la capacidad de innovar a veces quiere decir buscar algo que ya existe y hacerlo mejor, más rápido, más eficiente.  Otro consejo: no todo lo que brilla es oro. Ser empresario suena como “the american dream”: sin horarios, siendo jefe propio, el dinero que ganás es tuyo… No siempre es así. Aunque sí tiene muchas ventajas, en el momento que se ven a los empresarios “exitosos”, nunca se habla de todo lo que hay detrás, las horas de estrés, las horas de sueño sacrificadas porque hay correos por mandar o proyectos que terminar durante la madrugada para que todo esté listo a tiempo al día siguiente. Y son cosas que si no las hace uno, no las va a hacer nadie más, y que al final son cosas que son básicas para que cualquier negocio funcione adecuadamente. Como empresario uno debe saber cómo hacer cada cosa dentro de la empresa, desde descargar un camión para que emetra no le ponga cepo, hasta el lado que la gente ve, las reuniones con los socios en otros países almorzando, tomando vino y hablando de negocios. Hay que ser polifacético y multitasking para ser empresario en Guatemala.

 

S - ¿Dónde encontraste los recursos para iniciar el negocio?:  Fue clave buscar alianzas, socios que tuvieran la misma dirección de ideas, la misma forma de pensar. Tiene que ser como el compañero de tenis, tiene que ser alguien con quien te lleves bien. 

 

S - ¿Qué miedos existieron?:  Realmente un miedo que me frenara no existió, siempre he sido de hacerle frente a los retos. Si vas con miedo, no vas a hacer bien las cosas, pero es clave aprender a escuchar esa voz interior, ese gut feeling nunca falla. Si estás bien informado sobre el negocio y si realmente te gusta lo que estás haciendo, hay que dejarse llevar por lo que uno sabe que está bien, y si las cosas no salen bien, pues se aprende algo… y a volver a intentar.

 

S - ¿Cuál ha sido la motivación más grande detrás de las marcas?:  Es encontrar el balance perfecto entre algo que realmente me guste y que sea rentable. Si realmente a uno le gusta lo que hace, vas a hacer hasta lo imposible para que las cosas estén bien hechas, estén a tiempo, para que la empresa salga adelante. Pero la realidad es que tampoco estamos para estar regalando nuestro tiempo y de aire no vive el hombre. Hay cuentas que pagar y gente a quien proteger, pero sí creo que se puede encontrar el balance entre ambas cosas. 

 

El mensaje final es que hay que ser atrevidos, confiar en tus gustos y en tu instinto. Aprende, infórmate lo más que puedas pero hay que estar claro que si te la pasas  esperando el momento indicado, se te va a pasar la vida completa, porque el momento idóneo nunca llega. Hay que lanzarse al agua e ir aprendiendo en el camino lo que falte por aprender. Si uno cree en sí mismo, las personas a las que les expongas tus ideas y proyectos van a creer también. Ser empresario no es para todo el mundo, ese cambio de chip de “a fin de mes todo se soluciona con un cheque” es complicado para algunos de aceptar, sin embargo hay mucho por ganar, ya solo con la satisfacción de cumplir lo que uno se propone, de generar dinero, oportunidades para otras personas, vale totalmente la pena.