May 29, 2019

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By Michelle Townson

Es increíble pensar que no fue sino hasta a partir del 2010 que las iniciativas de igualdad tomaron fuerza, y temas como la igualdad de pagos y oportunidades laborales entre hombres y mujeres se convertían finalmente en una discusión global que no se podía ignorar como en décadas anteriores. A partir de esta fecha cada año se comenta sobre cómo será este año de la mujer debido a los increíbles avances que están logrando las mujeres. 2019 llegó con un panorama brillante, a nivel mundial la participación femenina en política creció, muchas mujeres tomaron puestos de mando y en países como el nuestro, la intención de voto se centró en tres mujeres (a pesar de los recientes acontecimientos), pero éste, por obvias razones, es solo el rubro más conocido; 2018 y 2019 han sido los años con mayor cantidad de mujeres emprendiendo, a pesar de esto en países como Estados Unidos se reportó solo un 2.2% de inversión a empresas lideradas por mujeres. 

 

Aun cuando movimientos como #metoo están sacando a la luz todas los abusos que han soportado millones de mujeres en silencio y la cobertura de medios ha sido inmensurable, siguen existiendo dinosaurios que se niegan a aceptar el cambio y se rehúsan a invertir en ideas millonarias manejadas por mujeres.

 

En nuestra economía aún se deja en segundo plano la industria manufacturera y artesanal, siendo un país con una riqueza textil inmensurable, una riqueza que actualmente genera miles de empleos, que genera turismo, y es una insignia del país. Muchos de los problemas que enfrenta la economía local podrían resolverse, sí un porcentaje mayor de la inversión se dirigiera a esta industria, respaldando las mentes creativas e innovadoras correctas. Allyson Kapin de Forbes comenta cómo la fuerza impulsora detrás de las organizaciones de mujeres emprendedoras es interrumpir una cultura y una economía que ha hecho que sea extremadamente difícil para las emprendedoras acceder al capital.

Una de estas fundaciones es la Comunidad El Panal, la cual apoya a las mujeres con emprendimientos, dándoles talleres y capacitaciones para lograr encaminar sus ideas, comunidad de la cual Michelle Townson hace parte, y es aquí donde nace La Roja, un emprendimiento con el fin de exponer las técnicas artesanales milenarias del país, mediante carteras que combinan el legado cultural guatemalteco, con las influencias globales de diseño de accesorios.

 

El signature mark de La Roja son las carteras tejidas en hilo plástico, una técnica artesanal utilizada por muchas décadas, rediseñada por Michelle. Cada cartera tiene diseños inspirados en influencias europeas con un twist tropical de la región, detalles como manijas de madera o bordados en canutillo y mostacilla, hacen únicos los diseños de La Roja, pero más allá de ser una pieza con un alto valor artístico, cada pieza contiene un alto valor humano. Cada artesana que trabaja en el proceso recibe un trato y un pago justo, en un país donde lo artesanal esta subvaluado y sus artesanos son constantemente explotados, es importante resaltar los emprendimientos que exaltan a sus artesanos y les dan el reconocimiento que merecen.

Michelle comenta cómo uno de sus impulsos siempre fue poder exportar este trabajo tan detallado y llevarlo a un mercado que lo apreciara, ya que lamentablemente siempre ha sido consiente del poco aprecio que tiene el guatemalteco por sus raíces. “Casa de herrero, cuchillo de palo” Michelle utiliza esta expresión para describir cómo en Guatemala para creer en una marca local, demanda que triunfe en el extranjero; cómo, tristemente, otros aprecian el trabajo y el legado de la cultura guatemalteca mucho antes que el país lo reconozca. Esta premisa obligó a Michelle a llevar su producto fuera, y decide llevar sus diseños a Costa Rica, país que los recibe con gran acogida. 

En diciembre de 2018, Melissa Cooper de Truko Swimwear, presenta su última colección acompañada de una colección exclusiva de La Roja creada para el Mercedes Benz Fashion Week Guanacaste. Ésta fue llamada “Verano Exótico”, donde presentó la riqueza de las frutas guatemaltecas como la piña y la pitaya, diseñando bordados y accesorios para las carteras que retratan estos frutos exóticos. Tales piezas no solo se robaron el espectáculo, fueron las piezas más comentadas de todo el evento. Su éxito fue de tal magnitud que la misma Leonora Jiménez congratuló a la marca y le dio un lugar dentro de su tienda, una tienda creada para exhibir lo mejor del diseño costarricense, lo cual hace que el logro sea aún más grande, puesto que aún siendo una marca extranjera, haya logrado un espacio en un mercado tan patriota como el tico.

 

Como cualquier marca, para crecer necesita innovar y traer nuevos diseños, y así nace la Bon Bom Bag, una mini bag con una nueva construcción y diseño, en esta Michelle decide darle más protagonismo a los bordados en canutillo y crear una pieza cien por ciento artesanal. La tela utilizada es producida con telar de cintura, y cada aplicación es bordada piedra por piedra sobre la cartera, por supuesto como todos los diseños de La Roja, cuentan con una historia detrás de su manufactura, las Bon Bom bags son construidas por artesanas con alguna discapacidad, la bordadora de las aplicaciones tuvo poliomielitis y es un ejemplo de superación personal.

 

Su calidad e historia ha trascendido, y el mercado de Miami se enamoró de esta bolsa. Las Bon Bom son una de las piezas más vendidas en Shop Ciénaga y las veremos en el Swim Week, un logro más para la marca y para el diseño guatemalteco. Con poco más de un año en el mercado, Michelle Townson ha llevado sus diseños a varios países, diseñadores como Donna Karan se han enamorado de ellos y pronto los encontraremos en ETSY lo que llevará a muchos más mercados sus piezas. Además de lo anterior, está generando empleos para las mujeres artesanas, recuperando el valor de la artesanía y la cultura guatemalteca, empoderando a estas mujeres, demostrando cómo el futuro está en los startups dirigidos por mujeres.