Nov 21, 2018

Las causas no tan perdidas del amor

by Coyotío Malvado

Cada vez que algo malo pasa, escuchamos el coro de amigos y familiar decir “nada es permanente” y por ende, entendemos que todo lo malo es pasajero, pero ¿Qué hay de lo bueno? Lo bueno también puede ser pasajero ¿Por qué no aplicamos esta misma lógica cuando hablamos del amor?

 

Toda historia debe tener un inicio, trama y desenlace, pero no necesariamente en ese orden. Al contrario de lo que por construcción social pensamos: el amor, como las flores, puede ser apreciado, valorado y real por un periodo corto de tiempo. Esto implicaría cierto nivel de madurez mental y emocional pero no es absolutamente imposible pensar que la apreciación de una relación amorosa pueda durar un período corto de tiempo. La sociedad corrompida por la religión nos hace pensar que el amor es algo que debemos respetar como sagrado, que nunca será pasajero y por encima de todas las cosas, debe ser para toda la vida. Una relación que no dura toda la vida no necesariamente implica que hemos fallado en el amor, sino completamente lo contrario. Implica que comprendimos el concepto real del amor y nos entregamos completamente ante el, de manera que podamos valorar nuestra siguiente relación amorosa aún más.

 

“In gaining an appreciation and an acceptance that short-term love is its own wonderful flavor of love and relationships, we open ourselves to a wider spectrum of emotional nourishment.” Leo Gopal

 

Saber que una relación sentimental tiene fecha de caducidad nos hace valorarla de una forma que no cualquiera puede asumir, entender que no podemos poseer a una persona independiente, que podría dejarnos en cualquier momento pero que libremente elige estar a nuestro lado nos empuja a tratar con gentileza el proceso de querer y dejar ir. Cuando iniciamos una relación, lo que nos genera inseguridad es pensar que un amor nuevo pueda no querer quedarse y que por estructura social debemos buscar que ese amor encontrado sea EL AMOR de mi vida. El no comprometerse a pensar en el amor como único y verdadero hace que nos comprometamos a nosotros mismos y a nuestros sentimientos, sean efímeros o duraderos, a sabiendas que el amor debe encajar en nuestra vida, not the other way around. El amor acaba como parte de una transición y no un final, saber que podemos apegarnos al amor por corto tiempo también es preciado.