Dec 26, 2018

Manny

Rionda

 by Daniel Beltran

Teóricamente, una entrevista no debe ser narrada en primera persona, por términos profesionales  y por su fin de informar. Sin embargo, esta entrevista no la está escribiendo “el profesional”, la está escribiendo el niño que se refugiaba en la moda para sobrevivir, el niño que soñaba con el arte y que soñaba con algún día compartir con  los autores de las piezas que le daban vida a sus sueños y Manny Rionda es uno de ellos. No les mentiré, conocí el trabajo de Manny hace aproximadamente unos 6 años, no desde mi niñez. Pero en el momento que descubrí una de sus piezas , fue amor a primera vista. Sus fotografías te transmiten tanto, te hacen sentir. Al verlas, puedes ver todo el trasfondo y el bagaje que tiene la pieza.

 

Manny realizó sus estudios en Savannah College of Arts and Design (SCAD), y al terminarlos se muda a NYC. Lamentablemente, coincide con el 9/11, época en la que nadie estaba contratando por lo que tras nueve meses, Manny decide regresar a Guatemala. Su plan original era quedarse por un tiempo en NYC y luego regresar a Guatemala. Al parecer, no era lo que el destino tenía planeado. Manny comenta que llega a Guatemala un miércoles  y el jueves su amigo, Augusto Castillo pasa por él para llevarlo al nuevo lugar de moda de aquel entonces, Cuatro Grados Norte. Manny no tenía idea de lo que era, y en principio iba paniqueando en al carro al entrar a zona 4, pero al conocer el lugar, empieza a enamorarse del concepto y ese mismo día conoce a  Andrés Asturias, a Patty Rosenberg y a Javier del Cid. En este almuerzo, Andrés le pregunta si no le molestaría asistirlo en una sesión de fotos  para Saúl E. Méndez, durante este shoot conoce a María Cecilia Díaz, quien para ese entonces manejaba el mercadeo de la casa de moda. El lunes después del shoot, conoce a Emilio Méndez y así empezaron los diez años que trabajó con la marca. 

 

Durante estos diez años, Manny presencia y participa de un nuevo movimiento en el cual, Guatemala empieza a ser partícipe de la moda. Donde se empieza crear moda y la fotografía de moda, el branding, la creación de contenido editorial, empieza a ser relevante, y él se convierte en un de los mayores precursores de esto, la industria actual le debe mucho a Manny Rionda. 

 

Como parte de esta industria, no encuentro una palabra que describa mi admiración por él, ya busqué en thesaurus y aun así no encuentro la palabra ideal,  simplemente es el Demarchelier de mi Anna Wintour.   

“Devil wears Prada a la tortrix” así describe Manny lo que ha sido su experiencia el surgimiento de la industria local.  

 

Para él ha sido una aventura, el tener la oportunidad de ser parte de algo tan grande a nivel mundial y ser reconocido dentro de ese panorama no es algo fácil de conseguir. Muchos creerían que es “una diva”, yo lo creía y lo esperaba. Alguien que logró ser un grande en lo que soñaba aún cuando no existía la fotografía de moda en el país, tiene todo el derecho de serlo, pero se sorprenderían, Manny is the single most beautiful person you could possibly meet. Nunca olvidaré el primer día que tuve la oportunidad de trabajar con él, fue la primera vez que sentí que estaba logrando llegar a donde quería. Después de todo, que uno de tus ídolos se acerque a ti y complemente tu trabajo y te diga que quiere colaborar contigo, no es algo que pase todos los día. Y aunque me preparé para toparme con Mariah Carey en persona, me topé con una persona amable, que realmente desea apoyar y abrir puertas para que jóvenes profesionales logren sus sueños tal cual él lo hizo.

 

En cualquier rama, es natural que los grandes, escondan sus secretos y que nunca te moldeen para que algún día puedas ser tú su remplazo. Trabajar con Manny Rionda seguramente será todo un desafío, después de todo su nombre representa perfección y por tanto, es exactamente esto lo que él busca, pero nunca dejará de enseñarte y transformarte en alguien quien algún día, será su competencia. Si no me creen, pregúntenle a cualquiera que haya sido su alumno. En su último taller en la fototeca, el reto de sus estudiantes era crear una campaña y si esa campaña era del agrado de uno de los clientes de Manny, él cedería su cliente. Who the fuck does that? Solo un genuino enamorado de la moda, que quiere una industria donde existan muchas áreas de trabajo para todos los que soñamos en ella y no una industria monopolizada.    

 

Manny ha sido el impulsor de muchos fotógrafos, diseñadores, modelos, editores y revistas, y todos (incluyéndome) estamos en su lista (sí, la infame lista de Miranda Priestly). Y todos iremos tras de él cuando lo necesite, el bond que este artista genera con sus colaboradores, trasciende lo laboral y se convierte en un lazo afectivo. Un día en el estudio con él no es trabajo, es un experiencia total tanto personal como laboral.

 

A continuación encontrarán una muestra de su apabullador talento y la magia de su lente.