New Year's Rituals

 Photographed by Manny Rionda

Production, Styling & Writing: Polyester Magazine & Scuro Magazine

Models: 

Jorge Morales, Diego Bolaños, Juan Igancio Ordoñez, Stefan Moys, Cristian Garces

Leah Ligorria, Priscilla Soto, Maggie Villela, Carmen Monoxide, Marielos Castro

Alessandra Bregni, Andrea Garcia & Adriana Ivic

Agency Nova Model Management

Model: Stephano Urrea

Agency: IZ Casting

MUA Sofía Ruiz Makeup & Nina Salgado

Hair by Sebas Catalan

Tienda O3, Guatemala City

New Year's Rituals,

a collab with

Cada vez que termina un año, se siente como un nuevo comienzo, como si se reiniciara, se dejara atrás todo mal sabor y se comenzara de cero todo proyecto de vida, tanto laboral como personal y sentimental.

 

El ser humano vive en eterna esperanza de un mejor mañana. Desde tiempos inmemorables, viene realizando diferentes rituales que pueden ser considerados “mágicos” o simplemente una tradición que se pasa de generación en generación, para asegurarse un nuevo comienzo de año lleno de prosperidad y/o suerte.

 

En toda creencia, el umbral, la víspera, ese momento donde la líneas se tornan borrosas entre el día y la noche, luz y oscuridad, una hora y otra, siempre existe la posibilidad de magia y de romper la reglas del universo. Así que, en lo que pasamos de un año a otro, esos minutos de solsticio de invierno, marcados por las 12 campanadas (algo muy religioso, pero que si se toman el tiempo de investigar un poco, se dan cuenta que viene de lo pagano) es el momento de aprovechar las fuerzas del universo y canalizar nuestra energía positiva para el año por venir.

 

Como fiel creyente en lo que hay más allá de lo tangible por los 5 sentidos, creo en la magia y las energías que nos rodean. Por lo tanto, siempre he tenido cierta fe en que alguno de estos rituales me ha funcionado. Ya sea que se crea en fuerzas espirituales que nos llenan de bendiciones, o simplemente se crea en la ley de la atracción y en pedirle al universo que lo que queremos, venga a nosotros. Nadie puede negar que la energía de renovación y esperanza durante estas fiestas se puede sentir. Así que cada 31 de Diciembre, esté donde esté, siempre trato de comerme mis 12 uvas, ponerme mi estreno y seguir con la esperanza de un buen beso a la media noche, porque como decía mi bisabuelita: “Nena, en esta vida no hay que creer ni dejar de creer.”

 

El “estreno” de año nuevo

 

Comprar ropa nueva es uno de los grandes placeres de la vida. No se puede explicar esa sensación de llevar algo nuevo, que la tela toque nuestra piel y nos sintamos como en la portada de una revista la primera vez que nos tomamos una selfie en el espejo, y en plena pasarela al cruzar el pasillo de la casa. Y pues, si estabas buscando excusas para seguir comprando ropa, ¡Año Nuevo es la excusa perfecta!

 

No existe una explicación exacta del por qué a muchos les gusta llevar un nuevo atuendo la última noche del año. Pero la mayoría coincide en que tiene algo que ver con esa idea de empezar de nuevo y con buena fortuna, de ser una especie de lienzo en blanco y de renovarse, materializándolo a través de algo que nunca antes había sido usado. Nuestra recomendación es que vayas por ese vestido de diseñador guatemalteco que no puedes quitarte de la mente. Y si Navidad dejó tu cuenta un poco vacía, un accesorio junto a un atuendo que no te hayan visto -o que al menos no aparezca en tu Instagram- cuenta como “estreno”. Y si de verdad no piensas comprar ropa, podrías pensar en despedir la noche del 31 de diciembre con esa persona que siempre quisiste y “estrenar” las ganas que se llevan. Eso cuenta también, ¿no? 

 

Brindar con champagne

 

Este acto que vemos simplemente como algo protocolario y no como un ritual en sí, tiene algo muy importante detrás y que define muchas cosas de tu vida: Las personas con las que te rodeas. La idea de brindar surgió en la antigüedad, mucho antes de que existiera la palabra “brindis”, que proviene del vocablo alemán “Ich bring´s Dir”, que quiere decir algo así como “te lo ofrezco” o “yo te lo traigo”, más adelante entenderán por qué era importante esta aclaración. En cierta época, era costumbre envenenar a los enemigos con un trago de vino. Por eso, muchos empezaron a chocar las copas antes de beber, para que los líquidos de ambas se mezclaran y así mostrar que era seguro beber y nadie moriría. 

 

Brindar es un acto en el que se muestra confianza y afinidad por alguien y es una forma simbólica de demostrar confianza y lealtad. Por eso, se brinda solo en momentos especiales o cuando se cumple una meta, porque estás con la gente que es importante para ti. Así que este 31, ve bien con quién celebrarás, porque esta gente será parte de tu 2019. ¡Piénsalo bien! Seguramente no pondrán veneno en tu bebida, pero pueden hacer que tu año no sea el mejor. 

Barrer a la media noche

 

Si hay algo de lo que todos nos queremos deshacer a fin de año, es de las cosas malas que pasaron: olvidarnos de ese proyecto que no funcionó como esperábamos, a la pareja que resultó ser igual a los demás, los reclamos de nuestros papás por no encajar en los estándares sociales o no ser como los hijos de sus hermanos, los amigos que nos apuñalaron por la espalda, las “gomas morales” -por no decir “cagadales”- y por qué no todos esos “one night stands” de los que nos arrepentimos. La noche del 31 es el momento propicio para sacar de tu vida todo eso que te aflige, haciendo algo que seguramente no haces los otros 364 días del año: barrer. Sí, suena cómico, pero si ya haces otras cosas, ¿qué te cuesta ir por una escoba y moverla de derecha a izquierda en forma rítmica para quitar el polvo? 

 

Desde tiempos inmemoriales, muchas culturas ven el hecho de barrer como una forma de expulsar las malas vibras, poca fortuna o espíritus malignos. Cuando escuches “la cuetería” de las doce, toma la escoba y dedica unos minutos a barrer la entrada de tu casa -o de donde estés, se vale aunque sea una casa en el puerto-. El truco es barrer hacia afuera y no jalar la suciedad hacia adentro. Ahuyenta todo lo malo e imagina que todas esas cosas que te arruinaron el 2018 se van en cada movimiento de la escoba. ¡Manos a la obra!

El beso de media noche

 

Cuenta la leyenda, que si besas a tu pareja, mientras suenan las 12 campanadas de la media noche, éste será un amor para siempre.  Fuera de la idea muy chick-flick de esta tradición, díganme si no han soñado con ese beso mientras hay fireworks, música, fluyen las bebidas y todos están intoxicados de felicidad, y mejor aún, que sea captada por un lente y ser ésta la foto con la que inicias el año en tu IG.

 

Podemos remontar el origen de esta tradición a los romanos, famosos por ser los fiesteros de su época, donde el solsticio de invierno se celebraba con bacanales repletos de bebidas espirituosas y una que otra orgía.

 

También se dice que en la mitología Nórdica, se tenía la creencia de que al besar a alguien a quien amas, se le estaba protegiendo  de los malos espíritus o demonios que rondan en las noches. Y en los bailes enmascarados de las altas casas nobles, daban la excusa perfecta para demostrar cariño a un amor imposible, ya que nadie los reconocería por los antifaces.

 

Un beso, sea robado, otorgado o inesperado, siempre será algo mágico. Desde que somos pequeñ@s que nos narraban los cuentos de hadas donde el “true love’s kiss” rompe el hechizo para poder dar paso al “felices para siempre”.

 

También vale la pena recordar que varios de estos rituales de Año Nuevo sirven para proyectar la forma en la que queremos pasar el resto de nuestro nuevo año. Así que no está mal si quieres pasar el resto del año dándote besitos con tu pareja, o los 364 días restantes del año en una versión moderna de un bacanal romano. #NewYearGoals

 

The red underwear

 

Este ritual o tradición no es una moda reciente o alguna artimaña de mercadeo para crear otra necesidad de consumo en estas fechas ni mucho menos. Esta tradición comienza en la Edad Media, un período en el que los colores brillantes eran prohibidos para el pueblo y solo personas de cierto estatus social podían lucir tales colores, sin mencionar que incluso tonos como el rojo eran asociados a la brujería.

 

Dadas las circunstancias, las personas de la época decidieron empezar a utilizar ropa interior de colores brillantes, de esta manera respetaban las normas del momento, pero a la vez disfrutaban de la calidez y armonía que les brindaba el usar estos tonos, aunque fuese solo para disfrutar en privacidad; por supuesto, el uso de éstas conllevaba un precio y por tal razón se empezó a utilizar esta ropa interior solo en víspera de Año Nuevo. Con el fin de recibir el año sintiendo armonía y al mismo tiempo se pedía que esta armonía se mantuviese durante todo el siguiente año.

 

Actualmente, el diseño ha cambiado un poco y además de pedir por amor y armonía en el año, tu elección de piezas será un complemento para tu look de la noche y para lo que viene después de la fiesta. El rojo es un color que aporta poder, sensualidad y pasión así que con un numerito matador de lencería es imposible que este ritual no surta efecto.

 

Las 12 Uvas

 

Dicen que mientras duren las 12 campanadas de la media noche, hay que comerse las 12 uvas de la suerte y pedir un deseo por cada mes del año que empieza. (Siempre con mucho cuidado para  tratar de no ahogarse).

 

Las Uvas de la suerte o las 12 uvas, es una tradición española que vino a América con los conquistadores. Existen varias historias de su origen, entre las más conocidas está que dentro de las clases nobles se celebraba con espumante para estas fechas, la venida del año nuevo. Y en aproximadamente en 1909, hubo un excedente de uvas, y fue debido a esta excelente cosecha que los productores empezaron a decir que comerse las uvas traería buena suerte para ese año entrante.

 

Así que para realizar este ritual, es necesario una docena de uvas y una actitud de deidad griega para comerse cada una y no perder la cuenta de los deseos.

Correr a media noche con una maleta

 

Se puede decir que uno de los deseos más solicitados a Santa Claus es viajar. I mean, ¿quién no desea realizar un buen viaje en compañía de sus seres más queridos? O incluso, un viaje en soledad, para hacer una introspección. Sin importar la distancia o el lugar al que vayas, está comprobado que viajar es una de las actividades más gratificantes que podemos realizar, y cualquier rito que pueda acercarnos un poco más a nuestro próximo viaje sin duda será muy practicado.

 

Éste es muy popular en Suramérica, pero se ha extendido por toda Latinoamérica. Consiste básicamente, en salir a media noche a correr en la calle donde vives con una maleta, y si queremos alejar los malos espíritus el resto del año, es muy recomendado dar un portazo on our way out. Muchos dicen que funciona, otros, un tanto más escépticos, no lo creen; como las hadas, se trata de tener fe ello. Bien dicen que la fe mueve montañas, así que si este año deseas viajar y  descubrir nuevos lugares, you might as well give it a try.

 

Todos estos son algunos de los rituales que se practican en el mundo, su efectividad radicará en qué tanto lo creas y luches por hacerlo realidad durante el año completo, no solamente la noche de Año Nuevo. Todas estas son esas pequeñas actividades que nos dan ánimos y fuerzas para lograr nuestras metas, así que solo queda preguntarnos: ¿qué es lo que más queremos para este 2019?