May 29, 2019

Rommel

Noguera

 by Daniel Beltran

Fotografía por: Cedrick Arenales

La música, como todas las artes escénicas, es un talento venerado cuyos poseedores no pueden esconder. Es un talento que recorre las venas y te hace vibrar. Después de todo, la música es un lenguaje universal, y tener el don de poder transmitir tus ideas sin la barrera del lenguaje es algo que debe ser nutrido y especialmente compartido con el mundo. Esto es exactamente lo que Rommel Noguera ha hecho desde sus cinco años, compartir un don con todo aquel que desee escucharlo.

 

Para Rommel, la música es una pasión que tiene desde los cinco años. Desde tan corta edad supo que ese era el camino que quería tomar, es difícil creer que un niño tan pequeño pueda tener tal claridad, pero el talento es algo que no se puede esconder, y desde esa edad era claro que este niño no era otro más con deseos efímeros que cambiaban con cada amanecer. Con el pasar de los años su pasión solo crecería y se haría más evidente.

 

En la realidad latinoamericana, los sueños se quedan en la infancia y al alcanzar cierta edad, es momento de tomar decisiones serias. Hace alrededor de unos veinte años la sola idea de perseguir una carrera artística era impensable, los baby boomers fueron educados para seguir la misma profesión de los padres; la generación X, tuvo la opción de escoger entre ser abogado, ingeniero o doctores; para los millenials y la generación Z, el juego cambió. Estas dos generaciones crecieron y están creciendo en una era mediática, en una era donde los sueños son posibles. A pesar de esto, la mayoría de los integrantes de esta generación tiene padres pertenecientes a las dos generaciones previas, por lo cual la idea de seguir a tu corazón no es del todo válida para ellos.

Todo aquel que tomó un camino inclinado a lo artístico se sentirá identificado con la siguiente frase, “pon los pies en la tierra”. Como la mayoría, Rommel también la ha escuchado un sin número de veces, pero sin importar cuanto la escuche, se rehúsa a tocar el suelo. Rommel está convencido que mientras esté volando, no habrá nada que lo detenga en este camino que ha decidido tomar.

“¿Por qué ir a la realidad y no vivir en la fantasía?, al final uno vive lo que quiere vivir.”

Durante un estimado de tres años, estuvo trabajando en lo que sería su single debut, pero sin pensarlo, su última relación sentimental lo empujó a componer It´s Ok, su primer single. Una canción que va a contracorriente. La música vive un período en el que se encuentra sumida en ritmos como el reggaetón y el hip-hop, y son pocos los que se atreven a apostarle a otros ritmos. Fearless, no creo que exista un mejor apelativo para el joven cantante, pues sin importar la opinión pública, él se lanzó con rock en inglés, crazy maybe, but there is no success without a little bit of crazy.

 

Con menos de tres meses en el mercado, la respuesta ha sido abrumadora, y su próximo sencillo “Don’t leave me here alone”, seguramente estará en boca de todos. Además de este sencillo, en octubre lanzará su primer disco, compuesto por siete canciones. Un disco con influencia de la década de los 60s, 70s y 80s, producido por Javier Mazariegos. Le auguramos el éxito, y los mayas también. Rommel decide abrir su carrera con un disco de siete canciones basado en la firma galáctica de los mayas. 

 

“Para los mayas hay cuatro colores, rojo amarillo blanco y azul, cada persona tiene un color, cada color tiene 5 símbolos, de acuerdo con el color y al símbolo se define el perfil de la persona, yo soy rojo y luna número 7, por eso mi primer disco tiene 7 canciones”

 

Su música está disponible en Spotify, Deezer, Apple Music, iTunes, YouTube, y a partir de su lanzamiento en mayo, empezará formalmente con live shows. Rommel es una nueva alternativa, una muy buena, y una muestra del creciente talento que el país tiene para ofrecer, es muy inspirador conocer a alguien tan joven, con tanta visión y claridad de su carrera y su futuro, estamos seguros de que pronto lo veremos cantar en grandes escenarios.