Jan  29, 2017

S.oN Arquitectura

 by Daniel Beltran

La arquitectura es un campo que afecta la vida de todos, desde la vivienda, la oficina o un restaurante. Todo está compuesto por arquitectura y, ya sea buena o mala, siempre tendrá un efecto sobre las personas que interactúen con un espacio, sea cual sea.

Andrés Jiménez-Palmieri le abre las puertas de S.oN Arquitectura al equipo de SCURO, un estudio de diseño integral donde su premisa es hacer sentir en casa a cualquier persona. Por supuesto, su arquitectura es el primer factor en dar esa sensación: “Nuestra cocina está en la entrada para hacerte sentir como en tu casa desde el momento en que pisas la oficina. Es como en la casa de un cuate, uno puede entrar por la cocina sin pena”.

Antes de cualquier pregunta, correspondía el respectivo tour, que cualquier visitante de S.oN recibe. Partiendo de la cocina, por supuesto, tuvimos la oportunidad de conocer el lugar donde se inician varios de los grandes proyectos arquitectónicos del país. Un lugar lleno de detalles en cada espacio, desde “ensaladeras de Cemaco” convertidas en lavamanos hasta legos armados curiosamente. En S.oN, cada pieza, cada espacio, cuenta una historia.

Terminando el tour, fue momento de “ponerse serios” y empezar la entrevista. Después de un par de segundos de seriedad, Andrés la rompe con un: “Usted es la loca del crew definitivo” refiriéndose la Creative Director del SCURO Team, y esto fue el inicio de una entrevista llena de risas, anécdotas, aprendizajes pero, aún más importante de una tarde compartiendo entre cuates.

Una de las anécdotas con las que Andrés empezó fue sobre la curiosa analogía que esconde la mesa de la sala de reuniones, la cual es una NAVE de diseño. Patas de madera tratada y vidrio totalmente transparente, que no sirve sólo para dibujar y anotar durante las reuniones sino que para dejar claro que “nadie esconde nada debajo de la mesa en el equipo de S.oN”, lo que llevó a la primera pregunta:

ST: Mire, entonces ¿Hacen muebles?

AJP: Desde un inicio nuestra meta fue ser un estudio de diseño integral. Cada vez que diseñamos un proyecto, nos metemos a fondo en todo, incluyendo el diseño de interiores lo que nos ha llevado a diseñar muebles, dentro y fuera de nuestros proyectos arquitectónicos. De entradita el que empieza en la oficina, diseña muebles para agarrar escala y el feeling de cómo trabajamos aquí.

ST: ¿Cómo inició S.oN? ¿Su rollo con Claus? En fin, un timeline de la firma.

AJP: Mi rollo con Claus. (Risas… risas durante varios minutos). A Claus lo conozco desde kínder. No siempre nos llevamos bien, pero más adelante empezamos a trabajar en cosas de diseño porque sabíamos que ambos teníamos afinidad al diseño y empezamos a explotarlo. Después de la U, cada uno trabajó por su lado hasta que en el 2007, con la crisis inmobiliaria que se dio en Guatemala, decidimos unirnos y empezar con esto. Lo único que sabíamos era que si sobrevivíamos a la crisis, esto iba pa’ largo.”

ST: ¿Por qué S.oN?

AJP: Queríamos un nombre corto y que se entendiera en cualquier idioma, que reflejara lo que éramos. Originalmente nos llamábamos Eco, el efecto del sonido, pero todos lo entendieron como economía o ecología, y pasamos 6 meses tratando de desarrollar el nombre hasta que encontramos que uno de los sinónimos de eco era “Son”. Buscamos el resto de sus significados: “Son” es la forma artística de hacer algo, el son chapín por ejemplo, y a partir de eso tratamos de desarrollar diferentes marcas que finalmente funcionaron como hashtags: #sonarquitectura #soninteriores #sonmuebles #songuapos #sonpilas. Al final de lo que se trata es que la gente se identifique con la marca como quiera”.

ST: ¿Cuál diría usted que es la esencia de S.oN? ¿Cuál es su secreto para que la química en esta oficina la sienta cualquier persona que atraviesa sus puertas?

AJP: Nos gusta provocar, meternos donde no nos han llamado, estar presentes.  

En la arquitectura no hay límites. Así mismo, en nuestro proceso creativo tampoco los hay. Tratamos de dejar volar la imaginación al máximo para darles una nueva definición a nuestros proyectos. “No hay malos materiales, solo materiales mal empleados”; esto es parte esencial de la filosofía de la oficina. Siempre que nos enfrentamos a un nuevo diseño, a un nuevo reto, dejamos que nuestra imaginación fluya.

Parte de nuestro proceso creativo es hacer un brainstorming donde todos participen y, aunque siempre hay una cabeza encargada del proyecto, todos opinamos para enriquecer el diseño y salirnos de los límites.”

ST: ¿Cuál fue su turning point? ¿En qué momento supieron qué era lo que querían hacer?

AJP: Hubo varios, primordialmente varios de mis catedráticos me marcaron y, aunque probablemente lo que decían no tenía el propósito que yo le di, de alguna manera eso hizo click en mí y me fue motivando a dirigirme hacia donde yo quería. También nuestro principal drive con Claus que, aunque suene mal en este momento, fue creer que podíamos hacer las cosas mejor que los demás. Notamos que muchas de las firmas de arquitectura tenían una debilidad en cuanto a su servicio al cliente por lo que este fue nuestro nicho en el mercado, dar un producto rompiendo paradigmas de los arquitectos; el típico: "Los arquitectos siempre entregan tarde, tienen el ego hasta arriba, te cobran el triple de lo que dicen inicialmente".

Al final, en cuanto al diseño, estás vendiendo una relación, no vendés algo tangible, vendés sueños e ilusiones y la única manera de vender esto es si confían en vos. Nuestros proyectos no los vendemos por nuestro portafolio, lo vendemos a través de nuestra relación con el cliente. Es vital construir relaciones.

Finalmente, creo que un drive definitivo para nosotros fue cuando empezó la crisis del 2007 y decidimos independizarnos. No tuvimos apoyo, lo que nos creó estas ganas de demostrarle a todos que podíamos hacerlo y podíamos lograrlo. Creo que cualquiera que lea esta entrevista se puede relacionar con esto y mi consejo es que si quieren algo, que luchen, y que usen todos los factores que están en su contra para motivarse a lograrlo.

ST: ¿Cuál es su otherness?

AJP: Tenemos súper claro que la época del arquitecto estrella terminó, nuestra fortaleza está en el equipo y en nuestros brainstormings de 15 días donde todos participamos y decimos todo lo que se nos ocurre. Creemos que NO HAY IDEAS MALAS y a los nuevos miembros del equipo siempre los incentivo a decir lo que se les ocurra, hasta la peor mulada. No importa si es un corn flake rosado masticándose a un elefante, la idea es sacar todo la imaginación y que se genere esta sinergia de equipo.

ST: ¿Un secreto scuro que nos quiera comentar?

AJP: ¿En cuánto a qué? Porque tengo un repertorio para escoger (Tanto Andrés como el equipo de SCURO compartió unos minutos de risas)

Se me olvida subirme el zipper, siempre se me olvida subirme el zipper, lo curioso es que a mi papá y a mi tío les pasa lo mismo. Sé que es imposible que sea algo genético pero siempre nos pasa.

Hace unos años, en uno de nuestros primeros proyectos, estábamos bien patojos. Teníamos 24, llegamos con nuestra actitud salsa de todo lo sabemos, hicimos la presentación hasta con lenguaje sofisticado, hasta que en un punto la clienta nos para y me dijo: “Está divino todo lo que me están presentando pero por favor subite la bragueta porque no puedo poner atención”. Así que ahora, antes de cualquier reunión, Claus me pregunta; ¿Bragueta? Y ya miro y check. En general, siempre hago clavos, soy súper clumsy.

Finalmente, sólo les quiero decir a ustedes y a los lectores, que perseveren y echen punta, que finalmente el Universo confabulará a su favor y les regresará frutos de su esfuerzo.