CULTURE

May  29, 2017

White school and Brutalism, en el diseño de interiores de lujo.

 by Maria Fernanda Sosa, M.Arch

En el diseño de espacios comerciales, ha surgido esta nueva rama del diseño de interiores: Luxury interior design. Esta rama explora como crear espacios arquitectónicos que potencialicen las ventas de productos de alta envergadura. Es imposible manejar los mismos criterios de diseño para tiendas con productos accesibles a un público más amplio  en comparación a una tienda que enfocada a un nicho muy específico.

Esta rama del diseño es utilizada en un noventa por ciento, por firmas de diseño de moda. Como la moda el luxury design, debe evolucionar de forma personalizada de acuerdo a la firma con la que se trabaje. Esta rama nos regresa a tiempos de Palladio, a tiempos en la corte francesa, donde como arquitectos, nuestra labor se extendía mas allá del edificio, nuestra labor envolvía todo lo que se iba a desenvolver dentro de él.

Tras la revolución industrial, la moda y la arquitectura sufren una separación abrupta, sosteniendo que el techo no constituye ninguna unión real con la vestimenta. Por supuesto estos tiempos austeros a finales de silgo XIX y comienzos de siglo XX más las corrientes comunistas del momento, lograron que la estética perdiera el auge que tuvo en el pasado y todo se empezó mover alrededor de la función.

Con la llegada del siglo XXI, llega una época en la reinan las especialidades, el tiempo en que los profesionales eran generalistas acaba y da paso a nichos muy específicos en los cuales lo importante es ser conocedor experto de un solo tema. Es aquí donde el luxury design, retoma una fuerza que desde los años dorados de Versailles no tenía. Ahora la moda debe reflejar un estilo de vida, un estilo que su arquitectura tiene que presentar en los primeros 3 segundos en que el usuario pisa la tienda.

Por supuesto en la exclusividad no hay reglas exactas, así que para cada diseñador existe un arquetipo diferente y para cada uno de ellos una rama diferente a seguir, sin embargo una corriente altamente en tendencia es the white school  & the brutalism. El furor de ésta radica en la limpieza y sobriedad que aportan al diseño, un amplio número de diseñadores buscan un White Canvas, para darle extra protagonismo a sus piezas.

Cuando un usuario entra a un espacio blanco con texturas naturales como la madera, el acero y el concreto, inmediatamente lo relaciona con lujo y sobriedad, basándonos en las tendencias actuales. Estas dos características  son las principales a la hora de buscar lujo, cualquier cliente desea ser relacionado con las mismas y si el espacio le vende esta idea, automáticamente deseará comprar las prendas.

En un ejemplo más claro, podemos analizar las tiendas de Andrés Otálora. La propuesta que nos da el diseñador resalta en medio de un espacio totalmente blanco, la simpleza del blanco es complementada con la elegancia de la madera del piso y la dureza de los metales expuestos, consiguiendo un espacio que exclama: Luxury!  

Fuera de los acabados en el diseño las dos partes más importantes de luxury design son la iluminación y el display del stock. La luz no pude ser plana por ningún motivo y es necesario jugar con las profundidades; en esta boutique vemos con hay una gran incidencia de luz indirecta que permite tener un espacio altamente iluminado y es complementado con puntos específicos de luz focalizada en un ángulo de treinta grados para resaltar ciertas áreas del display. En cuanto a la posición del stock en el luxury design  es vital la colocación de pocas prendas, aunque existan varias tallas o varias unidades de una misma pieza, exhibir pocas piezas provoca sensación de exclusividad, a este tipo de cliente no le gusta pensar que alguien más usará lo mismo que él así que el poco stock crea este juego psicológico en el que el cliente sentirá que está comprando piezas únicas.

El luxury design es una rama en auge y ha venido para quedarse. En Latinoamérica aunque es un poco más reciente, en países como Argentina, Colombia y México es un nicho de mercado muy demandado y no dudo que en los próximos años se extienda a través de todo el continente. Para los profesionales del diseño es importante entender como el lujo dejó de ser algo banal y pasó a convertirse en un herramienta para mejorar nuestro desenvolvimiento ante el panorama social y laboral, lo cual solo es en pro de un beneficio personal.

Fotografías cortesia: Andrés Otálora