Feb 2, 2018

Work hard, dream harder.

 by Daniel Beltran

Cuando llegas a una edad “prudente” en la que los cuentos de hadas precisamente se convierten en eso, cuentos, en la que todas las fantasías desaparecen y te ves forzado a “crecer”; a partir de ese momento empiezas a escuchar frases como: “de sueños no se vive” y “pon los pies en la tierra”. Frases que poco a poco matan tu espíritu y te convierten en un robot más, en un “follower”. No culpo a nadie por caer en esto, dado que vivimos en una sociedad que constantemente nos grita: ¡Dreams are overrated!

Pero, ¿qué si nos rehusamos a creer esto? ¿Si nos rehusamos a vivir un destino predeterminado por otros?, ¿realmente es tan desafiante querer algo más? ¿Realmente es tan ridícula la idea de continuar soñando toda la vida? As a Disney’s baby myself I say, fuck it. Prefiero vivir una vida llena de sueños y sí, es cierto, no todos ellos se van a cumplir, pero si algunos o tal vez solo uno, pero ese único hará la diferencia. Hey! Belle no soñaba con enamorarse de una bestia, soñaba con una vida diferente, she definitely got it. Tal vez las cosas no sucederán de la forma que queremos o esperamos, pero si luchamos tan fuerte como lo soñamos, esos sueños se materializarán en maneras que nunca imaginamos, dándonos una felicidad que nunca creímos posible.

Con el tiempo he llegado a comprender que la felicidad no es un estado de eterna calma y paz rodeado de todo lo que deseas, la felicidad es una etapa más compleja, es una etapa multidimensional. De hecho, contrario a todo lo que pensaba, la felicidad está acompañada de estrés causado por una constante lucha; está acompañada de cansancio, as cliché as it may sound, está acompañada de sudor y lágrimas. Pero al finalizar cada día, todo ese estrés se transforma en pure joy. La felicidad no es algo lejano que está al final del camino, la felicidad es cada día del proceso, cada día de struggle eso es la felicidad y no hay nada más satisfactorio y fulfilling, que saber que estás luchando por aquello que te hace vibrar.

Someone once told me, the key of happiness relies on how hard you work, and it´s true. But to me, the real happiness relies on how hard you work to achieve your dreams. Work hard, dream harder; work without dreams is filled with hopelessness. Dreams without work are just illusions wandering around. The key to real happiness is merely a symbiosis between these two.

Life is so short to play it by someone else’s rules. Nadie puede decirnos cual es la manera correcta de vivir la vida, nadie tiene el derecho de hacerlo, a todos se nos otorgó al nacer sentido común, por lo cual estamos entitled para tomar nuestras propias decisiones y seguir nuestro propio rumbo. No voy a mentir, seguir ese rumbo no será lo más fácil, pero algo les puedo garantizar: nunca se van a aburrir.

Los sueños son una muestra personal de lo que somos, son el reflejo del alma. Y como tal, merecen ser celebrados. Mi consejo: desplieguen sus alas, no permitan que nadie las corte, sin importar quien sea, nadie tiene ese derecho, nadie puede quitarte las ganas de soñar, de vivir. Vivimos en un mundo donde un 99 por ciento de la población te dirá lo contrario, te dirá que no vale la pena ni el riesgo, pero aquí desde el 1 por ciento restante, te decimos VALE LA PENA. Vale la pena soñar, vale la pena luchar, vale la pena vivir, sin importar cuán oscuro veas el camino, si confías en ti encontraras la luz, porque la luz eres tú.